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lunes, 13 de noviembre de 2006

Fabricación de cables

A colación de lo que decía el otro día. Cosas que parecen sencillas, que vemos a diario, que nos rodean, y sin embargo no sabemos lo difícil que es crearlas. Por ejemplo, un cable de pares trenzados, que se usa para multitud de aplicaciones cotidianas.



Visto en Colgado de las Telecomunicaciones.

viernes, 13 de mayo de 2005

La última milla

No, no voy a hablar de deportes, ni de la milla verde [1], sino del principal problema que presenta la definitiva implantación de la banda ancha en los hogares. Ya en 1984 la CCIT [2] definió la Red Digital de Servicios Integrados (RDSI) [3] como una alternativa totalmente digital a la Red Telefónica Básica, cuyo funcionamiento se basa en circuitos analógicos, de menor capacidad de transmisión.

La RDSI fue en su momento una auténtica revolución, un paso de gigante en la concepción de la conectividad. Es además un buen estándar, que contempla los usos tanto para usuarios corporativos como el uso personal. Se implantó en gran parte de la red telefónica (esta fue la llamada "digitalización") mejorando la conectividad entre centrales. Pero hubo una parte de la red, que por su coste, no fue digitalizada. Es el llamado bucle de abonado, que no es más que la última conexión, la que une la centralita local con el domicilio del usuario.

Pudiera parecer que ésta es la parte más sencilla en un primer momento, pero nada más lejos de la realidad. La mayor distancia de cables y el mayor número de conexiones se dan a ese nivel. Era tal el coste que no se llevó a cabo, de modo que llevar la conexión de banda ancha (ancha a finales de los 80, a la RDSI de ese momento se le denomina hoy en día BE, de Banda Estrecha), se convirtió casi en un imposible, a menos que contraras servicios de muy alto coste. Es la época de los módems [4], en los que la velocidad máxima era de 33.6kbps. La mejora de las técnicas permitió llegar a los 65kbps, que es el ratio máximo de datos que podemos transmitir por banda base.

Parecía que las únicas soluciones al problema pasaban por cambiar la red, por instalar cable o fibra en todos los niveles, con el increíble coste que esto podría conllevar, pero se consiguió un modo de reutilizar una de las redes más extendidas del mundo, la telefónica. Esta técnica se denomina xDSL[5], contando con la ADSL[6] como su exponente más conocido.

La idea que subyace tras la línea asimétrica es elegante por su simplicidad. Simplemente usa el ancho de banda que queda libre en la red telefónica para el envío de datos. Como además se da el caso de que la mayoría de nosotros, para navegar por la web o para recibir archivos, descargamos más cantidad de datos de la que enviamos, se reparten las cuotas de forma asimétrica. Las mejoras en las técnicas permiten alcanzar velocidades realmente altas. Pero todavía no sirve para solucionar el famosos problema de la última milla. Las técnicas de xDSL sólo funcionan dentro de un radio máximo alrededor de la centralita, lo que impide su uso en zonas alejadas de las mismas, como pueden ser pueblos o barrios alejados.

La solución pasaba por usar otra red que sí que también alcance a la mayoría de habitantes, y esta es la red eléctrica. La técnica usada en este caso es PLC[7] y sigue la misma idea que las xDSL.

El último paso en este camino es usar las redes de gas [8], pero sobre todo se está tendiendo a las soluciones inalámbricas. Ya está implantado WiFi y UMTS, además de Bluetooth para las llamadas redes de área personal, pero la que parece que marcará el futuro es WiMAX. El principal problema para la implantación de estos sistemas es la confusión existente entre red telefónica y conexión a Internet. Las telecos, y la CMT tienden a considerar ambas como unidas de forma indisoluble, dificultando su expansión para poder mantener un modelo de negocio que está llamado a caer. Los miedos que hay a la telefonía IP, a las redes de pares, etc. deben ser parecidos a los miedos que tuvieron los artesanos a las primeras fábricas o las fábricas de hielo a la invención de las neveras.

Nos acercamos a una velocidad endiablada no sólo a la última milla, sino también al último centímetro, a la conexión permanente, y la evolución que he explicado de forma muy somera indica que siempre hay modos de mejorar sin realizar increíbles inversiones, y que los planteamientos inmovilistas no nos llevan a ningún sitio. Si queremos parar la evolución para poder recuperar la inversión, eso lo único que me indica es que se invirtió mal.


[1] http://www.labutaca.net/films/colabora/lamilla.htm
[2] http://www.itu.int/home/index.html
[3] http://es.wikipedia.org/wiki/RDSI
[4] http://es.wikipedia.org/wiki/Modem
[5] http://es.wikipedia.org/wiki/DSL
[6] http://es.wikipedia.org/wiki/ADSL
[7] http://es.wikipedia.org/wiki/Power_line_communication
[8] http://abundando.blogspot.com/2005/05/todo-gas-natural.html

jueves, 5 de mayo de 2005

Web accelerator

Leo en Microsiervos [1] que Google ha sacado una beta de un nuevo servicio: WebAccelerator. La idea, de forma muy simple (puedes ampliar información en la página), es que descargamos las páginas de sus servidores, que de una forma inteligente intentan adivinar a dónde vamos a ir.

No suelo ser paranoico, pero empieza a preocuparme. La idea, por supuesto, es buena. Significa, por ejemplo, que la página que tengo alojada en el servidor de casa, con un ancho de banda deleznable, podría ser servida por Google, a una velocidad mucho mayor. Pero tiene otros inconvenientes. Por ejemplo, que si tengo publicidad dinámica en mi página, puede que no esté suficientemente actualizada. Significa también que Google sabrá qué páginas visito. Y podría significar que ellos puedan insertar más fácilmente anuncios personalizados en mi página web sin mi consentimiento (y sin que yo saque beneficios).

Esto último lo hacen muchos programas (por ejemplo, la versión gratuita de Opera), pero de forma no intrusiva.

Para la empresa cuyo lema es "don't be evil", puede ser simplemente un servicio más, que dan de buena fe con la intención de mejorar la experiencia del usuario de Internet. Pero dentro de poco podrán saber quién me envía correos (GMail), qué pone en ellos (GMail), por dónde navego (WebAccelerator), qué busco (Google Search), por dónde me muevo (Google Maps)... Todo se mueve por esa línea. Usar la información que obtienen sobre nosotros para mejorar nuestra experiencia, adelantándose a nuestros deseos.

Si se hace bien (como hasta ahora), será fantástico. Pero las empresas están para ganar dinero, no para regalar servicios. Si algún día decaen los modelos que tiene actualmente de negocio (y Yahoo! está pegando muy fuerte), pueden tener la tentación de usar ese torrente de información de un modo más directo.

Dije que no suelo ser paranoico, verdad?

[1] http://webaccelerator.google.com

Búsqueda en Google

Google