lunes, 12 de diciembre de 2005

Fondos

El fondo es negro, de piedras volcánicas. Duras. Rasgadas. El muro sobre el que se sienta parece nuevo, pero no lo es. Se confunde con las rocas que lo rodean. Los detalles se distinguen con claridad, con una luz diáfana, limpia, que destaca a la chica. Pero la chica parece borrosa.

La chica sonríe a alguien a quien no consigo ver. Sonríe de forma esquiva, distraída, evitando un rayo de la puesta de sol que parece acariciarle el rostro. Casi se diría que hace una mueca cómplice. Que intenta decirnos algo.

Está sentada. Con las manos apoyadas, casi diría que con descuido, en el regazo. Las piernas, cruzadas, cubiertas por una larga falda blanca que flota, detenida por un instante, empujada por un viento agitado, que además de la falda parece entretenerse con su pelo.

[...]

2 comentarios:

FeR dijo...

.. pero que le pasa a la chica???? ...

joer estas historias me terminan poniendo nervioso!! quiero massss!!!!

¿has pensado en escribir un libro de verdad? eres la hostia tio!!!

un besote nen,

FeR

Rafael de León dijo...

No te pongas nervioso amigo mío. Lo interesante es precisamente eso, que averigüemos qué le pasa. Qué crees tú que le pasa o le va a pasar a la chica?

Lo de escribir un libro me parece una empresa inabarcable, y para las cuatro líneas que escribo de vez en cuando decir que "soy la hostia" me parece demasiado. Pero gracias.

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