martes, 1 de diciembre de 2009

De repente

Y hay días que el alma se vuelve efervescente. Toda la intensidad de una vida cabe en cada segundo, y cada pequeño detalle, el aleteo de aquella famosa mariposa afecta a cada mínimo instante de tu, de repente, huracanada existencia.

Y lo que un día diste por sentado se levanta y te da un puñetazo, te revuelve, te ataca, te destroza, te reinventa... Y lo que un día diste por sentado...

2 comentarios:

Seditio dijo...

Y lo que un día diste por sentado... ves que ni tan siquiera llego a existir o suceder.

Me encanta. Estoy encontrando aquí en el mundo de los blogs un desahogo, un aliento...

Te Sigo y si quisieras aunque sea pasarte por mi blog el cual recién inicio para darme tu opinión, me agradaría. Un beso.

Oscar dijo...

Esta poesia,me gusta más que la otra. Bueno. Yo escribo aforismos, y algunas poesías, tambien. Pero no soy poeta. Más bin,humorista.Escribo otras cosas, incluso. Un nuevo saludo.

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